| 1. La Formación de la ronda. Vamos allá: Normalmente en este punto es donde se suele hacer una pequeña introducción sobre las caracterísicas de las rondas y otros grupos, aspectos de la música tradicional, algo de etnomusicología, etc., casi siempre desde un punto de vista histórico; pero a lo largo de los años hemos ido comprobando que cuando realizamos este tipo de comentarios, solemos generalizar en exceso (como es el caso), soliendo ser un tanto subjetivos, --cosa que no es de extrañar cuando estos comentarios los realizamos los propios “implicados” en loscontenidos--, y haciéndolo además, como si los contextos y épocas citados se correspondieran con los actuales. Por supuesto que hemos investigado, estudiado y compartido opiniones e información sobre estos y otros temas, pero nuestra intención no es “sentar cátedra”, sino utilizar estos conocimientos para el desarrollo y disfrute de nuestra música y por eso creemos que es mejor dejar en manos de profesionales la exposición de la teoría yestudios etnomusicales. En nuestro caso, vemos más interesante hacer un recorrido por algunas de las experiencias que hemos vivido estos años y que nos han ido definiendo, contando cual es el contexto actual en el que nos movemos, los motivos y circunstancias que nos impulsaron a aficionarnos a esta música y las “neuras” o “comimientos de cabeza” que hemos sufrido, y así entender como sentimos y vivimos nosotros esta música. La formación de la ronda. La mitad de los/as que hoy formamos La Ronda de Los Llanos llevábamos muchos años participando en diferentes tipos de asociaciones como grupos de folklore o folk y en los últimos tiempos, allá por 1998, habíamos empezado a interesarnos por la música que hacían grupos como cuadrillas,
pandas de verdiales, etc. y por los festivales o encuentros en
los que participaban estos grupos. La otra mitad se han ido incorporando a lo largo de los años, atraídos por el ambiente, los amigos, los amores…, y por supuesto por la música. El caso es que nos hemos juntado unos/as cuantos/as “personajes” que aunque tenemos diferentes y variados gustos musicales, coincidimos en el gusto por la música tradicional y la fiesta. Antes de empezar Esa convivencia e interés por las cuadrillas, rondas y personas que hacían de la música tradicional una forma de expresión, sin encasillamientos, sin complicadas coreografías y que encuentran en ella una seña de identidad, hizo que entendiéramos que aquella era la forma de interpretar la música que queríamos para nosotros y decidimos formar nuestra propia agrupación. Quisimos
formar una ronda, que es la nomenclatura que en nuestra zona geográfica
equivale a las formaciones activas que sentíamos en ese
momento más cercanas en cuanto al fondo y la forma, como
son las cuadrillas del sur de la provincia de Albacete y norte
de Murcia, entre las que podríamos nombrar muchas, pero
siempre nos gusta destacar las de Nerpio (Albacete) y Campo San
Juan (Murcia) por lo que nos aportaron en esos primeros momentos,
tanto en lo musical como en lo humano.Desde el principio fueron muchas las cuestiones y dudas que nos asaltaron a la hora de formar la ronda. Son cuestiones que todavía hoy abordamos y que atañen tanto al fondo como a la forma. La duda En primer lugar, y principalmente, nos abordaba la duda de si de algún modo estábamos invadiendo un terreno que no era el nuestro; nos preguntábamos si tal vez eso de “tradicional” nos quedaba grande; si esa nomenclatura o “naturaleza” estaba reservada única y exclusivamente para aquellas músicas que se han transmitido de esa forma que se define de diferentes maneras, como "de generación en generación", "boca a boca", etc.; una forma de transimisión y aprendizaje que todos tenemos en la cabeza, pero que ninguno sabe delimitar o definir (si es que tiene unos límites o términos reconocibles).Observamos que la mayoría de nuestros compañeros de otros grupos, incluso muchos de los que viven en un ambiente rural, teóricamente más propicio para conservar en mayor medida esta música, se encuentran en una posición similar a la nuestra y entienden, igual que nosotros, que posiblemente la forma de aprendizaje y el origen de los músicos y bailadores, en este momento, es irrelevante: hay diferentes caminos por los que uno aprende a tocar, cantar o bailar, pero al final lo que importa es como se siente, como se interpreta y sobretodo como se disfruta. Para nosotros esta música tiene el mismo sentido lúdico que tiene o ha tenido para los que la hacen desde siempre, y si somos válidos para realizarla, la respetamos y respetamos sus códigos, nos sentimos legitimados.Intentamos ser consecuentes con nuestro entorno y con los tiempos y circunstancias que vivimos. Lo que nos gusta de esta música, aparte de ella misma, es el ambiente, los amigos, el compartir, conocer nueva gente y otros lugares... Por eso no vemos la necesidad de adoptar ciertos comportamientos que no van con nosotros
o que no son imprescindibles para desarrollar nuestra música
como los de usar indumentarias diferentes de las que utilizamos
normalmente o tomarse todo esto como si fuera una competición;
bastante tenemos con la vida diaria. Al contrario, para nosotros
la música, además de una forma de espectáculo
con unas características muy especiales, es un lenguaje
más con el que relacionarnos con los demás. “Mientras
haya música, habrá fiesta…”.Con todo, en el plano estrictamente teórico-musical, somos conscientes de que lo ideal es que en aquellos sitios donde todavía se conserva esta música, o se pueda revitalizar, siga habiendo una continuación, ya sea de forma generacional, recuperación por músicos del mismo pueblo, etc., pero si esto no existe, hay que buscarle una salida a esta “vocación” (con la que no te harás rico). En definitiva, lo que tiene que ser tradicional es la música, no nosotros... aunque algunos vamos teniendo nuestros añitos... |
| 2. Las piezas e instrumentos. LAS PIEZAS: Cuando formamos la ronda, creímos que lo conveniente era tocar piezas inéditas, de nuestra tierra, con las que nos sintiésemos identificados al tiempo que contribuyéramos a su conservación. Este planteamiento estaba recíprocamente condicionado por la cuestión territorial, dicho de otro modo: ¿cual era nuestro territorio?. ¿Debíamos regirnos por límites geográficos, topográficos, comarcas naturales, …?. Tuvimos la suerte de conocer la existencia de unas piezas que Pascual Cebrián “El Blanco” y vecinos y familiares de Motilleja nos enseñarían posteriormente, gracias a Jesús Tejas, miembro del grupo en aquel momento y también vecino de Motilleja. Pascual
Cebrián “El Blanco” vivió su juventud en la aldea
de El Rincón, a orillas del Júcar, muy cerca de
Motilleja (Albacete) y formó parte de agrupaciones como
la Banda de Modesto (ver
historia de la Ronda de Motilleja).Este hecho disipó las dudas referentes al territorio y a las piezas ya que decidimos que, aunque la mayoría éramos de Albacete capital, aquel sería nuestro repertorio, y así contribuiríamos a que no se perdieran. Pero nuestra forma de entender esta música y nuestras propias circunstancias hacen que no consideremos que nuestro “repertorio” sea algo cerrado, inmodificable. Al contrario, durante estos años se han ido incorporando reinterpretaciones de piezas recogidas o aprendidas en otros ámbitos como grabaciones o recopilaciones o se han ido adaptando melodías y ritmos que hemos ido aprendiendo con los años e incorporándolas a nuestras piezas.Nuestras piezas habituales son: -Malagueña en Mi -Malagueña en La o “con estribillo” -Malagueña “de Paco Topo” (interpretación de una pieza manchega recogida en la Magna Antología del Folklore Español de M. García Matos) -Fandanguillo Manchego -Manchegas en La -Manchegas “de la Mariola” -Manchegas “del Agus” (interpretación de otra pieza recogida en la Magna de García Matos) -Jota (aunque me ves) -Torrás. -Mazurca -Mayo -AguilandoLa palabra “repertorio” aparece en ocasiones entrecomillada porque en la práctica ni son todas las que están, ni están todas…. Y es que rara es la vez que no tocamos piezas que hemos aprendido junto a amigos de muy diferentes lugares, haciéndolo siempre con todo el cariño y respeto. Al mismo tiempo también es verdad que algunas de las piezas citadas se tocan muy de vez en cuando. Albacete está en llano, Chinchilla en cuesta Desde que participamos de todo este mundo folklórico, tenemos las sensación de que Albacete, y gran parte de La Mancha han sido olvidadas en los grandes estudios de folklore. Muy pocas cosas han sido recogidas de esta zona, exceptuando los valiosos estudios de Manuel Luna o los cancioneros de Pedro Echeverría y Carmen Ibañez respectivamente. Tenemos la sensación de que la música albaceteña se ha visto tanto desde fuera como desde dentro, por una mayoría, como algo muy obsoleto y fuera de lugar, como algo "ñoño" y poco atrayente. Queremos contribuir a que esto deje de ser así. Nuestra música puede ser tan atractiva como las demás, lo que ocurre es que nadie, ni siquiera nosotros, nos lo habíamos creído nunca. Por eso, en algunos de nuestras piezas hemos rescatado estribillos, letras, melodías, etc. de piezas y canciones "de toda la vida". Las hemos adaptado a nuestro estilo o les hemos dado un aire nuevo, sacándolas un poco del contexto en el que eran conocidas. El ejemplo más claro de esto es el estribillo que utilizamos en la jota que dice: "Aunque me ves, que me ves que me ves que me caigo es una chispa de vino morena, que traigo". Es un estribillo utilizado en una pieza bastante conocida por estos lares y que en ocasiones suele ser utilizada como mofa o burla hacia la música manchega.Otra de las cosas que hemos hecho, es dar más alegría a piezas que hemos conocido de siempre, como las manchegas y las torrás. Hemos comprobado, tanto en grabaciones antiguas, como en ejemplos presentes en Mota del Cuervo (Cuenca) o en el norte de Murcia, que estas se interpretaban con un ritmo mucho más alegre, y en algunos casos frenético. LOS INSTRUMENTOS: Nuestra ronda hace música de cuerda, por lo que todos los instrumentos pertenecen a esta familia, acompañados de los de percusión, utilizando cada músico el que mejor se adapta a sus gustos y habilidades. Hemos intentado por supuesto que haya cierta variedad y nos hemos adaptado de alguna manera a la instrumentación y orquestación utilizada en nuestra zona, intentando recuperar en algunos casos instrumentos que por moda u otra razón hayan quedado en desuso, como es el caso de la octavilla y los requintos o guitarros, instrumentos que creemos que por su valor y sonoridad merecen ser “recuperados”.Los instrumentos que utiliza la ronda son: - Guitarras, bandurria y laúd. Estos son los instrumentos más populares y que todo el mundo conoce. - Octavilla. Pertenece a los instrumentos de plectro y su aspecto es parecido al del guitarro (como una guitarra de menor tamaño). Tiene 6 órdenes dobles al igual que la bandurria y comparte el mismo cordaje, aunque la afinación es diferente [foto octavilla 1] [musicos Villalgordo del Júcar] [foto octavilla 3] [ronda jareña con octavillas]. Posiblemente estos aspectos del cordaje y la afinación eran distintos en otra época, ya que los materiales utilizados en la fabricación de las cuerdas eran otros. No se fabrican cuerdas específicas para él y por tanto hemos tenido que adaptarnos a los materiales actuales. En consecuencia la afinación que utilizamos para la octavilla es: 1ª Re 2ª La 3ª Mi 4ª Si 5ª Fa# 6ª Do# -Guitarro. Utilizamos dos tipos de guitarro: los de mástil o regla larga y corta. Ambos pertenecen a la extensa familia de guitarros que se utilizan en toda la península. Los nuestros tienen 5 órdenes sencillos con cuerdas de nylon y son característicos de la zona de La Mancha. -Requinto. Este instrumento es reproducción de uno encontrado en La Yunquera - Lezuza (Albacete) cuya etiqueta indicaba que había sido fabricado por Salvador Ibáñez e hijos, de Valencia. Es un instrumento de tamaño intermedio entre la guitarra y el guitarro y no está tan extendido como estos últimos. Hemos tenido referencia de algunos similares que se han conservado en La Roda (Albacete), en la zona de Nerpio (Albacete) y algunas zonas de Murcia. -Violín. En la zona manchega es muy extraño encontrar referencias de agrupaciones que utilizaran el violín por ser un instrumento que se incorpora muy recientemente a la música popular. Sin embargo, en Motilleja, donde aprendimos las piezas, y en Nava de Arriba (Albacete), en la persona de Arsenio Moreno , encontramos referencias del uso del violín. Además, de mano del propio Arsenio fue como nuestro Paco dio sus primeras notas de violín. Hay que mencionar que casi todos los instrumentos de cuerda, a excepción del violín, están fabricados por Tomás Leal, luthier de Casasimarro (Cuenca).Los instrumentos de percusión son: -Panderos y panderetas. Utilizamos panderetas de tamaño normal y panderos de mayores dimensiones (30-35-40 cm de diámetro). Están fabricados con piel de oveja o de cabra y las sonajas son de hojalata, tal y como se han utilizado siempre, lo que les da un sonido muy característico. -Platillos. Son dos crótalos metálicos que se chocan el uno contra el otro siguiendo el ritmo. Los hay de diferentes materiales y aleaciones (latón, hierro, bronce, etc.). -Castañuelas. -En Navidad también utilizamos la zambomba y la botella de anís (vacía…). |